Clan:
Brujah.

«He servido a monstruos. Algunos fueron excelentes gobernantes.»

Brujah.
Campeón Juramentado de Domus Atra, León Negro de Siena y Guardián de la Paz del Feudo.
Árbitro de duelos, protector de huéspedes y ejecutor de la ley.
Lucius nació en Valdelsa dentro de una familia de caballeros menores. Durante su vida mortal fue despojado de sus armas y encarcelado después de negarse a convertir una revuelta campesina en una matanza.
Abyssalis reconoció en él a un hombre capaz de desafiar una orden injusta sin abandonar la necesidad del orden. Lucius terminó jurando su servicio a Domus Atra y convirtiéndose en su Campeón.
No sirve al Feudo porque considere virtuosos a sus señores. Lo sirve porque su palabra fue pronunciada ante los muertos y porque, para él, un juramento pesa más que la comodidad de quien debe cumplirlo.
Lucius es la fuerza legítima del Feudo, quien lo representa en combates y organiza las defensas. Sin embargo, Lucius no es un simple bruto o un estratega desalmado, sigue un férreo código de honor que guía sus acciones. Durante el torneo tiene la importante labor de ser juez de los combates oficiales, pero mantiene sus funciones como vigilante, ejecutor y protector de los designios del Feudo.
Un duelo reconocido por Lucius se considera legítimo, una rendición aceptada por él debe respetarse. Atacar a alguien bajo su custodia constituye una afrenta directa al Feudo Negro.
Lucius lo llama “mi señor custodio” o “legítimo custodio”, estas no son cortesías vacías, es un recordatorio constante de que Lucius cumple su labor únicamente mientras considere a Ruggiero como un gobernante digno.
Respeta su disciplina y su historia, aunque considera peligroso que una autoridad permita que la devoción personal determine sus obligaciones.
No participa en sus ceremonias, pero reconoce a la Orden como extensión de la jurisdicción del Feudo, por lo que trata a las monjas con gran respeto y las considera bajo su protección.