El León Encadenado - Dominus Lucius Ater Senensis

Retrato de Dominus Lucius Ater Senensis
«He servido a monstruos. Algunos fueron excelentes gobernantes.»
Escudo de armas de Brujah

Clan:

Brujah.

Título completo:

Campeón Juramentado de Domus Atra, León Negro de Siena y Guardián de la Paz del Feudo.

Función pública:

Árbitro de duelos, protector de huéspedes y ejecutor de la ley.

Quién es

Lucius nació en Valdelsa dentro de una familia de caballeros menores. Durante su vida mortal fue despojado de sus armas y encarcelado después de negarse a convertir una revuelta campesina en una matanza.

Abyssalis reconoció en él a un hombre capaz de desafiar una orden injusta sin abandonar la necesidad del orden. Lucius terminó jurando su servicio a Domus Atra y convirtiéndose en su Campeón.

No sirve al Feudo porque considere virtuosos a sus señores. Lo sirve porque su palabra fue pronunciada ante los muertos y porque, para él, un juramento pesa más que la comodidad de quien debe cumplirlo.

Su lugar en la Casa

Lucius es la fuerza legítima del Feudo, quien lo representa en combates y organiza las defensas. Sin embargo, Lucius no es un simple bruto o un estratega desalmado, sigue un férreo código de honor que guía sus acciones. Durante el torneo tiene la importante labor de ser juez de los combates oficiales, pero mantiene sus funciones como vigilante, ejecutor y protector de los designios del Feudo.

Un duelo reconocido por Lucius se considera legítimo, una rendición aceptada por él debe respetarse. Atacar a alguien bajo su custodia constituye una afrenta directa al Feudo Negro.

Cómo relacionarse con Lucius

Lucius valora:

  • La palabra cumplida.
  • La valentía sin ostentación.
  • La responsabilidad.
  • La rendición honorable.
  • Los desafíos formulados de manera legítima.

Desprecia:

  • A los nobles que se esconden detrás de sus títulos.
  • A los tiranos débiles.
  • A quienes atacan bajo tregua.
  • A quienes utilizan servidores para evitar riesgos personales.
  • A quienes confunden brutalidad con valor.

Puede acudirse a Lucius para:

  • Solicitar arbitraje.
  • Formalizar un duelo.
  • Reclamar protección.
  • Entregarse a su custodia.
  • Denunciar una violación de hospitalidad.
  • Pedir escolta dentro del Feudo.

Relaciones públicas

Ruggiero

Lucius lo llama “mi señor custodio” o “legítimo custodio”, estas no son cortesías vacías, es un recordatorio constante de que Lucius cumple su labor únicamente mientras considere a Ruggiero como un gobernante digno.

Matilda

Respeta su disciplina y su historia, aunque considera peligroso que una autoridad permita que la devoción personal determine sus obligaciones.

La Orden Dolorosa

No participa en sus ceremonias, pero reconoce a la Orden como extensión de la jurisdicción del Feudo, por lo que trata a las monjas con gran respeto y las considera bajo su protección.

Rumores conocidos

  • Ha servido a señores que despreciaba sin quebrantar su juramento.
  • Nunca ha abandonado un duelo después de declararlo legítimo.
  • Se dice que juzga con mayor severidad a los nobles que a los servidores.
  • Algunos creen que sería capaz de oponerse al mismo Ruggiero si la legitimidad del Custodio desapareciera.